No puedes escapar a las consecuencias de tus actos


El karma es el equivalente a la Ley de Newton que estipula que “a cada acción le corresponde otra igual, pero opuesta”. Cuando pensamos, hablamos o actuamos, iniciamos una fuerza que tendrá una consecuencia. Esta fuerza recíproca puede ser modificada, cambiada o suspendida; pero la mayoría de las personas no podrá evitarla.
Esta ley de causa y efecto no es un castigo, sino que está enteramente guiada por la educación y el aprendizaje.

Algunos creen saber de su maestro y escuela


Un guía espiritual con experiencia percibe con mucha anticipación cuando un estudiante no es honesto o está con fines egoístas o no está preparado para recibir determinada enseñanza. Es capaz de darse cuenta también cuando está planificando retirarse.

Hay habitualmente candidatos que siguen un corto trecho del sendero y se desalientan rápido. 

Entonces, en vez de comunicarse directamente, comienzan a traicionar a sus maestros. Un maestro espiritual lo siente y percibe, entonces no les entrega claves importantes de la metafísica o de la magia y mucho menos de la teúrgia. Estos candidatos salen entonces transmitiendo al mundo lo que vieron y aprendieron, y jamás sabrán que la sabiduría del santuario nunca estuvo disponible para ellos.